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Opinion


Publicado el 29 de Mayo, 2007, 13:32

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

En la politica, como ocurre en los más diversos juegos, para dilucidar si has ganado o has perdido tienes que disputar el encuentro completo. Algo así es lo ocurrido con motivo de las elecciones locales y autonómicas celebradas el dia 27 en la provincia de León.

Hay lugares donde el resultado de la elección popular no dejan lugar a duda. En otros se hacen necesarias combinaciones politicas para garantizar la gobernabilidad. [continua leyendo ...]

Publicado el 22 de Mayo, 2007, 19:18

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

Ayer finalizaba el plazo de publicación de encuestas electorales, esas que a algunos les traen de cabeza, no por las que hacen publicas sus medios afines (algunos medios se han "coronado"), junto con las no-noticias, las inserciones publicitarias consiguientes -del mercado publicitario viven los medios- y alguna critica,de "mala baba" y escasamente fundamentada por su posicionamiento durante estos días de "campaña oficial", cuando -que se sepa no figura en candidatura alguna. Pero es que estamos, estábamos en la "guerra psicológica". [continua leyendo ...]

Publicado el 10 de Mayo, 2007, 21:15

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

  Que ex-Delegado de la Generalidad de Cataluña en Madrid Raimon/Raimundo Martinez Fraile se le calentase la boca y de sus labios saliera una expresión despreciativa hacia el anterior Presidente de la Generalidad "... son propias de una persona enferma". Yo diria más bien son impropias de una persona de su anterior rango y posición.

Porque a la fecha en la que Raimundo Martinez Fraile hizo tales declaraciones (07/05/07) todavía era y es Pasqual Maragall Presidente de su partido (PSC) e igualmente compañero de este.

Y es que alguien que ocupaba dicho cargo debiera, cuando menos, hablar de lo que sabe y no hacerlo "de oídas" o por despecho.[continua leyendo ...]

Publicado el 2 de Mayo, 2007, 20:02

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

Hay situaciones en la vida en la que la mente se te queda "en blanco" por motivos diversos; incluso hay quien a la hora de expresarse politicamente ante una situación opta por el "voto en blanco", porque en definitiva no está de acuerdo con una posición mayoritaria o pretendidamente mayoritaria, pero quiere igualmente que su opinión cuente desde la aceptación de las reglas del juego.

Hoy, dia 2 de mayo, comienza el período de presentación formal del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), conocido popularmente como "Declaración de la Renta". A él estamos convocados para hacer un repaso a nuestras relaciones con la Administración y a abonar o que nos devuelvan lo que hemos ingresado de más, en su caso.

 Dicha Declaración, entre otras, nos da carta de naturaleza como ciudadanos. Como miembros de una comunidad.

Ese no es precisamente un momento para "quedarse en blanco" cuando hay que seleccionar la casilla correspondiente al destino de los fines dedicados como Asignación Tributaria del porcentaje del 0,5239. Por eso es importante donde pones la "X". Más de 300 ONG hacen casi 1000 proyectos gracias a la solidaridad que se demuestra en la declaración de la renta.Distintos colectivos en riesgo de exclusión nos necesitan.

Demostremos nuestra solidaridad. No te quedes, no nos quedemos "en blanco".

 Ver además:

Test para averiguar si conocemos realmente la repercusión de la asignación tributaria

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Publicado el 28 de Abril, 2007, 13:04

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

Siguiendo un modelo de estrategia de comunicación similar al llevado a cabo por los propietarios de Forum Filatélico y Afinsa los gestores de la Fundación Intervida plantean lo que es su verdad,"con rigor", como dicen ellos, respecto de las actuaciones por las cuales están siendo investigados. Los responsables de la Fundación Intervida consideran que han sido tratados injustamente. [continua leyendo ...]

Publicado el 21 de Abril, 2007, 22:18

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

 Estamos metidos de oz y coz en pleno proceso electoral. De elecciones locales y autonómicas con una componente general importante. Son, digámoslo claro, unas primarias con vistas a las Elecciones Generales. Y donde aparte de los mensajes referidos al tiempo político presente están proyectadas al horizonte electoral venidero (40% - 60%). Para cuando?. Entre otras cosas dependen claramente de dos factores: el propio resultado electoral y la entrevista anunciada con Mariano Rajoy para junio. Es el momento algido donde se combinan mensajes y propaganda. [continua leyendo ...]

Publicado el 19 de Abril, 2007, 11:28

Escrito por Joaquín Estefanía Moreira  Ha dirigido el Informe sobre la Democracia en España/2007, dedicado a La estrategia de la crispación, de la Fundación Alternativas

El Pais - 19/04/07

El desarrollo de una estrategia de la crispación es el rasgo más destacado de la situación política española. Ella se refiere tanto a la aspereza de las formas utilizadas como a la concentración de la agenda en torno a unos temas sobre los que, habitualmente, ha existido algún tipo de consenso para dejarlos al margen de la competición electoral. Esta crispación está afectando a las relaciones entre el Gobierno y la oposición, a la vida cotidiana de algunas instituciones centrales y a la convivencia entre los ciudadanos, generando una división entre los mismos.

La existencia de una estrategia de la crispación es un fenómeno anómalo en las democracias maduras. No la tendencia al conflicto, que está inscrita en el sistema ya que existen grupos, con y sin poder, que persiguen objetivos diversos. Pero para obtener este poder no vale todo y, sobre todo, no vale la deslegitimación permanente y sistemática del adversario. Entendemos por estrategia de la crispación un desacuerdo permanente y sistemático sobre algunas iniciativas del antagonista político, presentadas desde la otra parte como un signo de cambio espurio de las reglas del juego y, en última instancia, como una amenaza a la convivencia o al consenso democrático. [continua leyendo ...]

Publicado el 16 de Abril, 2007, 11:21

Escrito por  Gregorio Peces-Barba Martínez, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid

El Pais - 16/04/07

La defensa del individuo y de su autonomía moral constituye un desiderátum de civilización que debe ser el objetivo de la pedagogía de la libertad en el ámbito educativo y también en el social y político. Desde la asignatura de Educación para la Ciudadanía, hasta el comportamiento de los profesores, de los líderes sociales y de los políticos, en sus respectivos campos, éste es el fin exigido y debido más universal. Frente a los falsos ídolos, al interés tribal y al fanatismo colectivo como barbarie manipulada, el respeto a la dignidad del individuo, la bandera del iluminismo, que es medida del progreso en la sociedad actual, representa el núcleo esencial de las tareas del porvenir en la enseñanza, en la acción colectiva y en la política para una sociedad bien ordenada. Por eso la vuelta a la Ilustración es una exigencia moral para nuestro tiempo y especialmente para nuestro país. Es la forma de medir el progreso de la humanidad según se produzca el desarrollo de las condiciones morales y de la capacidad de autodeterminación, y es también el máximo deber de la ciudadanía ilustrada, de los profesores y de los políticos responsables.[continua leyendo ...]

Publicado el 29 de Marzo, 2007, 13:11

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

  El martes de esta semana se producía un estreno en la "parrilla" televisiva de TVE. Tenia lugar la primer emisión del Programa de "Tengo una pregunta para vd" conducido por Lorenzo Milá, se producía una innovación a la hora de pedir cuentas por parte de los ciudadanos a la clase dirigente . Cien ciudadanos representativos de la sociedad española, de todos los estamentos sociales y regiones estaban convocados para preguntar en Audiencia Pública, sin intermediarios, sus inquietudes acerca de los temas que personalmente consideraron de su interés.[continua leyendo ...]

Publicado el 13 de Febrero, 2007, 10:47

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

La Sala Penal del Tribunal Supremo ha reducido de 12 años y siete meses a tres años la pena de cárcel impuesta al etarra Inaki de Juana Chaos por los delitos de amenazas (no terroristas) y enaltecimiento del terrorismo por los dos escritos que publicó en el diario Gara en diciembre de 2004 contra el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia y cinco directores de prisiones, según ha podido saber ELPAIS.com de fuentes próximas al Alto Tribunal.

Via [El Pais]

Lo comentabamos hace unas semanas y no lo hacemos por aquello de "ya lo decía yo". La pena impuesta es la que modestamente pienso que correspondía. La que uno de los tres pilares del Estado de Derecho, el Poder Judicial, con su legislación afortunadamente garantista ha puesto las cosas en su sitio. [continua leyendo ...]

Publicado el 20 de Noviembre, 2006, 20:37

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

 El Ayuntamiento de Valladolid que tanto hace para las personas y los colectivos necesitados de recursos sociales (las personas primero) ha adjudicado recientemente una promoción de viviendas, bajo la modalidad de "precio tasado", en la zona conocida como Villa de Prado.

Pues bien resulta ser que los adjudicatarios de dos de estos pisos que para nada tienen que ver con las "soluciones habitacionales" que propone la Ministra Trujillo, porque la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Valladolid tienen otro "concepto" de la vivienda (98 metros cuadrados,plaza de garaje incluída); decía que dos de los adjudicatarios resulta ser que son el hijo de Don Javier León de la Riva y la hija del Consejero de Agricultura de la Junta de Castilla y León Don Jose Valin Alonso. [continua leyendo ...]

Publicado el 21 de Octubre, 2006, 13:45

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

A lo largo de mi vida he suscrito más de un compromiso. En el entorno familiar, en mi vida profesional, en la vida social y politica. Pocas veces he precisado que este tuviera forma escrita porque la voluntad de los que lo suscribiamos era de llevarlo a cabo. De poco sirve suscribir un acuerdo si las partes no tienen voluntad de llevarlo a término. Nadie puede esperar que confien en uno cuando a su vez la persona objeto de la confianza no es digno de tal prerrogativa. La mayor parte de las veces que he suscrito estos acuerdos ha funcionado. Por eso considero que el gesto de Artur Mas es un gesto que revela fundamentalmente desconfianza. [continua leyendo ...]

Publicado el 5 de Octubre, 2006, 19:32

Escrito por Felipe Martinez Cañibano

Que pequeño es el mundo. A el Diario El Mundo con sede en Madrid, dirigido por el vendedor de períodicos (ya ha dejado el periodismo para dedicarse a algo más lucrativo) Pedro Jose Ramirez, le está saliendo un competidor serio, pero que muy serio en León tierra de Jose Luis Rodriguez Zapatero y demás personajes de conocimiento público (Josefina Rodriguez Aldecoa, Victoriano Cremer, Luis Mateo Diez Rodriguez, Fernando Suarez, Rodolfo Martin Villa, etc.). Algunos hasta con mando en plaza en la CAM de Esperanza Aguirre como Alfredo Prada o un parlamentario popular al que se le pilló viendo videos porno en la Asamblea de Madrid .

 Decia y digo que le ha salido un competidor sin igual en la provincia de León que se nutre, como casi todos los diarios de provincias, o bien de una agencia o varias de noticias, bien de la cabecera del grupo editorial/empresarial que se nutre de El Mundo mundial, cuyo nombre de cabecera es El Mundo-La Crónica . [continua leyendo ...]

Publicado el 3 de Octubre, 2006, 11:54

Escrito por Francisco Álvarez Cano

Lucio Sergio Catilina (108 a.C-62 a.C), destacado político romano de la era tardorrepublicana perteneciente a la facción de los populares -curiosamente-, ha pasado a la historia por el obstinado empeño de Cicerón ("Catilinarias") en hacerle protagonista de la llamada en su honor "Conjuración de Catilina", tendente a destruir institucionalmente la República. La frase que encabeza este post (¿Hasta cuándo, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia?) es perfectamente aplicable a un nuevo (como Cicerón) obseso de exagerar imaginarias conspiraciones que (como Catilina) es, a su vez, el mayor bruñidor de conjuras que se ha conocido desde Bismark: el amado y odiado Pedro José Ramírez, director de El Mundo.[continua leyendo ... ]

Via : ideasydebate.com

Publicado el 3 de Julio, 2006, 9:54

ABC - 02-07-06
... La «fórmula Barroso» -el anterior secretario de Estado de Comunicación-, según la cual había que favorecer el radicalismo del discurso de la derecha y de la jerarquía eclesiástica, se está poniendo en práctica aun a riesgo de hacer imposible el moderantismo en el seno del liberalismo y el conservatismo españoles...
CON la declaración institucional del pasado jueves en la que Rodríguez Zapatero  anunció el inicio del diálogo con la banda terrorista ETA, la legislatura hay que darla por concluida. La negociación que ha entablado ya el Gobierno con los etarras discurrirá por vías subterráneas y no va a descarrilar antes de tiempo. La banda no se desarmará ni disolverá, Batasuna va a ser legalizada conforme a un procedimiento ya pactado -nuevas siglas y unos estatutos con un grado de ambigüedad suficiente para eludir la Ley de Partidos- y de ahí se irá a unas elecciones anticipadas que el presidente del Gobierno ganará sin demasiadas dificultades.[continua leyendo ...]

Publicado el 5 de Junio, 2006, 17:57

Escrito por  Juan José Solozábal Echavarría, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid

El Pais - 10-05-06

Se abre, ciertamente, un tiempo de esperanza para Euskadi en el que si no se puede pedir que desaparezcan los viejos problemas, quizá si se puede confiar en que éstos sean abordados de otra manera, con una óptica renovada, de modo que se encuentren salidas o, más modestamente, nuevas formulaciones, menos cerradas y abruptas que en el reciente pasado. No me siento capaz de decir lo que haya de hacerse en una situación en la que, más allá de una constatación de la satisfacción general por la consecución de la paz, varían tanto las propuestas políticas, se encare el futuro inmediato o se emprendan estrategias de mayor alcance, ya se contemple el tablero exclusivamente del País Vasco o de toda España. Más modestamente trataré de referirme a propuestas que considero claramente inconvenientes, bien porque ya se han ensayado y han fracasado o porque son difícilmente aceptables pues desconocen los presupuestos constitucionales que cualquier plan político para Euskadi debe tener en cuenta. [continua leyendo ...]

Publicado el 15 de Abril, 2006, 20:02

   Soledad Gallego Diaz Escrito por Soledad Gallego-Diaz

El Pais - 14-04-06

La República que se conmemora el 14 de abril tuvo personajes magníficos. Probablemente, como decía el periodista Hunter Thompson, hay momentos en los que sin que se sepa por qué la energía de toda una generación produce un destello formidable. Eso fue la proclamación de la II República española: un destello de esperanza en un mundo que todavía no conocía Auschwitz, ni Hiroshima ni el Gulag. Un destello magnífico cuando todavía las esperanzas estaban intactas. Negarse a reconocer lo extraordinario de aquella experiencia, como proponen los negacionistas del Golpe de Estado del 18 de Julio, resulta mezquino, no para la izquierda de este país, sino para el país entero. La II República no es hoy día la herencia de un partido, sino la herencia que dejó aquella generación, de la que se esperó mucho, a esta otra, a la que mucho le es dado, en uno de esos misteriosos ciclos de los que hablaba Roosevelt. [continua leyendo ...]

Publicado el 5 de Abril, 2006, 10:41

El 14 de abril de 1931, España tuvo una oportunidad. La proclamación de la II República Española encarnó el sueño de un país capaz de ser mejor que sí mismo, y reunió en un solo esfuerzo a todos los españoles que aspiraban a un porvenir de democracia y de modernidad, de libertad y de justicia, de educación y de progreso, de igualdad y de derechos universales para todos sus conciudadanos. Hoy, setenta y cinco años después, los firmantes de este manifiesto evocamos aquel espíritu con orgullo, con modestia y con gratitud, y reivindicamos como propios los valores del republicanismo español, que siguen vigentes como símbolos de un país mejor, más libre y más justo. [continua leyendo ...]

Publicado el 23 de Marzo, 2006, 19:16

Escrito por Javier Couso Permuy

Madrid - 23-03-06

No publicada ni el El Pais, ni en El Mundo

Duele. No puedo negar que duele. Aunque nos lo esperásemos. A pesar de intuir la mano larga del Imperio, la ley del silencio cayó como sal sobre nuestra herida, sinónimo de hiel arrojada contra nuestro hermano.

Se bien que ese viernes vosotros, hombres de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional, disteis el paso y atravesasteis la frontera que separa el bien del mal. Que mutasteis el color de vuestras almas.

Fernando García Nicolás, Jorge Campos Martínez y Ricardo Rodríguez Fernández, os veo en vuestros despachos un viernes de marzo, filtrando vuestra elección a la prensa para cogernos desprevenidos. Veo la sombra de cuervos negros que ya no os abandonará nunca y percibo a cada paso que dais la sangre que vertió a chorros la pierna destrozada de mi hermano, los intestinos colgando de Taras, la vida machacada de Tareq o los sufrimientos de tantos otros, a los que habéis legalizado la muerte, bendiciendo a sus asesinos.[continua leyendo ...]

Publicado el 10 de Marzo, 2006, 10:20

 

 Escrito por Isabel Vazquez Mijares

Ceranda -10-03-06

Ante la proximidad de nuevas elecciones, locales y autonómicas, es importante valorar la importancia de aquellos elementos capaces de movilizar a los indecisos y a los abstencionistas, presentando un programa que actualice los valores clásicos de nuestro ideario, después de una atenta escucha a las inquietudes de los ciudadanos. Es de vital importancia presentar candidatos cuya trayectoria política y ciudadana tenga credibilidad y coherencia  con las propuestas que defendemos.

La sociedad ha cambiado y hemos de interpretar sus aspiraciones y deseos, [continua leyendo ...]

Publicado el 28 de Febrero, 2006, 4:22

Escrito por Luis Artigue Holgado

Diario de León -28-02-06

TODOS PODEMOS OPINAR pero hay a quien le toca decidir y sus decisiones, a veces arriesgadas, pueden conducir a, todo- un país al cisma o a esa madurez democrática llamada paz que tanto tiene que ver con la negociación. Y es que, en esencia, la política es el arte de la negociación.

Ciertamente resulta muy difícil saber cuándo en una negociación se están haciendo concesiones y cuando se está transigiendo pero acaso la clave radique no en una mirada al pasado -con sus desencuentros, su sufrimiento y sus muertos- sino en una visionaria mirada al futuro. Negociación no para ofender a las víctimas ni a nadie ni tampoco para unir dos alejadísimas posturas sino para que todos estemos democráticamente de acuerdo en las reglas del juego. Negociación para un futuro mejor que el presente tratando de curar el pasado. Negociación para que no siga todo igual.

Vivimos tiempos cruciales en la Historia de España [continua leyendo ...]

Publicado el 11 de Enero, 2006, 19:21

Escrito por Fernando Reinlein García-Miranda

Foro Milicia y Democracia - 09-01-06

Uno vuelve de unas largas vacaciones y se encuentra con que "la cosa" militar está muy alborotada como consecuencia de las declaraciones del teniente general Mena, Jefe de la Fuerza y número dos, nada menos, del Ejército de Tierra, sobre el Estatuto catalán y su interpretación de la Constitución con el traído y llevado Artículo  8. Se ha dicho ya casí todo de estas declaraciones y su posterior polvareda.

Tres asociaciones militares y cívico militares, se han pronunciado sobre el asunto: la Asociación de Militares Españoles (AME) apoya las manifestaciones del general, mientras la Asoción Unificada de Militares Españoles (AUME) las condena y dice que el ministro se ha quedado corto en su sanción de ocho días de arresto domiciliario. [continua leyendo ...]

Publicado el 7 de Enero, 2006, 9:01

Escrito por Jose Antich Valero, Director de la Vanguardia

La Vanguardia - 07-01-06

UNAS inaceptables declaraciones en Sevilla del teniente general José Mena Aguado, jefe de la Fuerza Terrestre española, con más de 50.000 profesionales del ejército a su mando, provocaron ayer un revuelo al que hacía años que los militares no nos tenían acostumbrados. Su advertencia de que el Ejército tendría que intervenir si algún Estatuto sobrepasa la Constitución, efectuada en pleno debate del Estatut de Catalunya, es la última puñalada que recibe el texto surgido del Parlament por parte de un alto funcionario del Estado. El jefe del Estado Mayor de la Defensa ha propuesto al ministro su cese fulminante y José Bono ha convocado al teniente general Mena para esta mañana en el ministerio. Más allá de la obligada destitución inmediata del teniente general y su pase a la reserva, hay varias consideraciones que deben realizarse: ¿Por qué el ministro no lo destituyó ayer mismo? Es el poder político, el que emana de la voluntad popular, el que debe tomar la iniciativa ante una declaración como la manifestada por el teniente general. ¿Cuesta tanto ver que Mena Aguado estaba haciendo también una declaración contra el Gobierno, contra Zapatero y fijando los límites del Estatut? ¿Qué hace el PP encubriendo estas declaraciones? Es legítima la discrepancia total con el Estatut, pero avalar la intervención del ejército como ayer se hizo supone un inconcebible salto al vacío del principal partido de la oposición y precisa una rectificación.

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Publicado el 23 de Diciembre, 2005, 12:09

Escrito por Pedro Garcia Trapiello

Diario de León - 19-12-05 

CAGÜEN el puto líder, dijo Lolín, viejo montañés, sindicalista escaldado y combatiente numantino de unas ideas cuasi olvidadas que señalan sendas de libertad total, que no otra cosa le pide el cuerpo a un libertario de alma, libertad sin dioses ni patrones («nostra patria il mondo entero; nostra legge, la libertá»). Me dijo ayer desayunando al salto, mira lo que traen hoy los papeles: Detienen a un leonés líder de una red de tráfico de mujeres; o la upeele es líder del leonesismo; y en otra página, Zapatero será el líder europeo [continua leyendo ...]
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Publicado el 27 de Noviembre, 2005, 12:36

Escrito por Vicenç Navarro López (*)

El Periodico -15-11-05

Una Caracteristica  de la educación primaria y secundaria en España es su polarización por clase social. En general, el 30% de la población, de renta superior (burguesía, pequeña burguesía y clase media profesional de renta alta), envía a sus hijos a las escuelas privadas, mientras que el 70% restante (clase trabajadora y clase media de renta media y baja) los matricula en la escuela pública. Ni que decir tiene que existe permeabilidad entre los dos tipos de centros escolares, de manera que hay niños de las clases pudientes que van a la pública e hijos de las clases populares que van a la privada. Pero, en general, hay una separación clara entre la escuela privada y la escuela pública en España, según la clase social de los niños a los que sirven. La escuela española es, pues, altamente clasista. [continua leyendo ...]

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Publicado el 6 de Noviembre, 2005, 13:57

   Soledad Gallego DiazEscrito por Soledad Gallego-Diaz

                    El Pais  - 04-11-05

 El Azorín citado ayer por Josep Lluís Carod Rovira decía que en España hay un Estado y varias naciones, pero lo decía en un sentido que, probablemente, no le hubiera hecho tanta gracia a Carod de haberlo conocido. En España, decía Azorín, existen varias Españas. Existe una multiplicidad de Españas. "No existe una sola nación, no existe esa exclusividad en ningún país de Europa y de América. En toda nación, en todo pueblo, existen diversas naciones, diversos pueblos. Cuánto más viejo, más histórico es un pueblo, tanto más aspectos ofrece a la consideración". De hecho, a Azorín, la única España que le interesaba de verdad era la que él mismo denominaba "España invisible", la que de puro visible, decía, no se ve, en la que nadie repara, quizás la de los paisajes, "la del imperio de la pared desnuda", escribió. Realmente, Azorín es un extraño autor para ser citado como fuente de autoridad por un nacionalista, sea español o catalán. [continua leyendo ...]

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Publicado el 6 de Noviembre, 2005, 11:12

Escrito por  Enric Juliana, subdirector de la Vanguardia 

La Vanguardia - 03-11-05

El debate fue de gran altura y lo fue en muy buena medida gracias a la brillante intervención matinal de los tres comisionados catalanes. De una a dos de la tarde del día 2 de noviembre del 2005 se decidió probablemente la suerte de la democracia española para los próximos diez años. Era la hora del aperitivo en el mullido salón central del hotel Palace; era la hora del martini blanco, pero en el hemiciclo de la carrera de San Jerónimo, lleno hasta los topes y tenso hasta el límite de la valeriana, se trazaba una bifurcación de consecuencias muy inciertas para el futuro español. Era la hora del campari y desaparecían de las bandejas de plata de la España constitucional las últimas lonjas de la ambigüedad catalanista: o la derecha nacional española consigue amasar en los próximos meses una mayoría absoluta irreversible o esa misma derecha se verá abocada a una profunda mutación. Ysi ello algún día ocurre, España será definitivamente distinta. [continua leyendo ...]

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Publicado el 25 de Octubre, 2005, 13:00

 Escrito por Fernando Reinlein García-Miranda

Ocio Critico  -03-10-05

Ser catalán en Madrid y en otras zonas de España se está poniendo difícil, pero que muy difícil. Tanto si se es partidario como si no del proyecto de Estatut que el Parlament aprobó por 120 a 15 y que el Congreso deberá debatir, enmendar y aprobar o rechazar en su día. Los ánimos están calientes entre nuestros líderes políticos, pero también entre los vocerosdel PP, que todos los días se cuelan en nuestras casas por la ventana de la televisión o se dedican a la letra impresa, ahí eso sí, estos últimos con más profundidad y nivel intelectual, sea cual sea su posición, salvo pequeñas excepciones.

Pero, en general, escuchando y leyendo a unos y a otros, tal parece que caminamos hacia una situación de debacle nacional a la que nos han llevado los habitantes de una zona de España dirigidos por un malvado llamado Maragall ( con sus aliados del tripartito que Gobierna en Cataluña) y un tonto irresponsable de nombre José Luis Rodríguez Zapatero. Este ha quebrantado el poder político que representa, los catalanes pretenden fracturar el Estado y para el jefe de los ejércitos - no me refiero al Rey, aunque éste también se ha referido a la indisoluble unidad de España, sino a Jefe del Estado Mayor - España es una unidad secular que alcanzó glorias en el pasado. [continua leyendo ...]

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Publicado el 9 de Octubre, 2005, 11:52

Escrito por Soledad Gallego-Diaz

El Pais - 08-10-05

"Igual que una persona que siempre esté hablando de su decencia es de la que podemos esperar, en algunas ocasiones, la más fría y despreocupada crueldad, así cuando un grupo social se considera a sí mismo portador de la civilización podemos estar seguros de que traicionará esa creencia comportándose como un bárbaro a la primera oportunidad". Esto lo escribió Simone Weil, una filósofa francesa, en los años 40 pero, desgraciadamente, está de plena actualidad. A la primera oportunidad, los españoles nos estamos comportando como unos bárbaros. ¿Cómo es posible que se pongan en marcha, con aparente satisfacción de todo el mundo, unas "medidas excepcionales de repatriación" que significan, en la práctica, abandonar a centenares de personas a su suerte en zonas desérticas entre Marruecos y Argelia? ¿Dónde está la repatriación? ¿A qué patria se les devuelve? ¿Cómo es posible que no se encuentre una solución menos bárbara y cruel?  [continua leyendo ...]

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Publicado el 8 de Octubre, 2005, 12:39

Escrito por Josep Ramoneda y Victor Ferreres Comella

El Pais - 07-10-05

Digamos abiertamente lo que nos consta que muchos expertos catalanes dicen en privado: el proyecto de Estatuto de Autonomía que acaba de aprobar el Parlamento de Cataluña es criticable en varios aspectos. Aunque resulta injusto afirmar que viene a ser la versión catalana del plan Ibarretxe, pues el esfuerzo por respetar la Constitución es aquí mucho mayor, lo cierto es que el nuevo Estatuto incluye preceptos inconstitucionales y es poco razonable en algunos extremos. Estos defectos pueden y deben ser corregidos durante la tramitación parlamentaria en las Cortes Generales. Lo más importante, sin embargo, es que todos tengamos claro para qué sirve un Estatuto de Autonomía y qué tipo de cambios se pueden introducir a través de su reforma.

Existe acuerdo en sostener que el Estatuto de Autonomía es una norma concebida por la Constitución para una finalidad muy concreta: dar nacimiento a una determinada comunidad autónoma, dotándola de un conjunto de competencias y especificando, a grandes rasgos, cuáles son las instituciones básicas a través de las cuales ejercerá su autogobierno. Dentro de este marco estatutario, el Parlamento autonómico discute y aprueba luego las distintas leyes, en ejercicio de sus competencias y en función de las mayorías políticas que van surgiendo en las sucesivas elecciones democráticas. El vigente Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979 no es un texto muy extenso. Lo que hace, básicamente, es especificar las competencias que asume la Generalitat de Catalunya y establecer, sin entrar en demasiados detalles, cuáles son las instituciones que la integran. [continua leyendo ...]

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Publicado el 6 de Octubre, 2005, 13:07

 Vicenç Navarro LópezEl Estado español ha descentralizado la gestión de los servicios públicos, pero no su financiación

Escrito por Vicenç Navarro López. es  Catedrático de Politicas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra

El Periodico de Cataluña - 06-10-05  

Una de las características más importantes del proceso democrático español ha sido la descentralización de la gestión de los servicios públicos del Estado del bienestar, de tal manera que cada Gobierno autónomo gestiona ya directamente la sanidad, la educación, los servicios de ayuda a las familias, la vivienda social, los servicios sociales y la prevención de la exclusión social. Puesto que los gastos incurridos en estos servicios públicos sociales representan más del 60% del presupuesto estatal, tal realidad es presentada como muestra de que el Estado español es uno de los más descentralizados en la UE de los Quince (UE-15). [continua leyendo ...]

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Publicado el 1 de Octubre, 2005, 11:16

 Editorial de El Pais - 01-10-05

El parlamento catalán ha aprobado por amplia mayoría (120 votos sobre 135) un nuevo Estatuto de autonomía. O sea, una propuesta de ley para ser presentada a las Cortes, pues no se trata de una ley catalana sino de una ley española que regula el lugar de Cataluña en España. Los diputados catalanes han cumplido los dos requisitos que el presidente Rodríguez Zapatero planteó para su aceptación: han fraguado un amplio consenso, del que se ha excluido sólo el PP, y han intentado moverse dentro de los límites de la Constitución, con algunos retruécanos que serán objeto de intensos debates. La propuesta agota desde luego todo el margen existente en la Carta Magna para ampliar competencias y rediseñar un sistema de financiación generalizable, fijar un catálogo complementario de derechos ciudadanos y aumentar el reconocimiento de la identidad catalana. Tiempo habrá para calibrar si la utilización de ese margen ha desbordado o no los límites de la Constitución. Esa preocupación ha presidido el debate, como se ha visto con la presión sobre CiU para que retirase los conceptos abiertamente inconstitucionales que contenía su propuesta financiera.

Independientemente de la valoración que merezca el nuevo Estatuto y algunos contenidos concretos, el proyecto debe ser aceptado a trámite en las Cortes: no representa a una mitad de la sociedad contra otra, como ocurría en el Plan Ibarretxe; no lo apoyan votos contaminados por la violencia; no pretende desafiar el entramado constitucional como ocurría en aquel caso. Y el parlamento catalán ha ejercido las funciones que le corresponden en el marco legal y constitucional aceptado por todos.[continua leyendo ...]

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Publicado el 29 de Julio, 2005, 1:00

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Escrito por Isabel Vazquez Mijares - Democracia 09-05-05

Pues parece que la coincidencia en el tiempo de la aparición de la ley que permite el matrimonio entre homosexuales y la ascensión al papado del cardenal Ratzinger, han desatado una polémica que bien podría encuadrarse en el "talante Ratzinger". Quienes la sostienen son los nuevos inquisidores, los herederos intelectuales de quienes en el siglo XIX estuvieron contra el matrimonio civil y hoy se escandalizan, aunque en el interior de los "armarios" practiquen lo mismo que públicamente les produce escándalo.

Se puede decir que hay tres grados entre quienes critican a Zapatero por haber "ofendido" a media España. Unos se oponen a la ley y, como mucho, toleran a los gays y lesbianas siempre que escondan su tara y se avergüencen de ella. Sostienen que esta clase de amor es enfermedad incurable y contagiosa o es un vicio. [continua leyendo ...]

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Publicado el 29 de Julio, 2005, 1:00

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Escrito por Miguel Moline Escalona -27/07/05



«El ansia de una interpretación de la historia está tan arraigada que, si no tenemos un enfoque constructivo del pasado, somos arrastrados al misticismo o al cinismo.» Sir Maurice Powicke (Conferencia en la toma de posesión de la cátedra Regius de Historia Moderna en Oxford, 1929)
Si la inclusión de los «derechos históricos» no levantó crítica alguna en la propuesta de Estatuto Valenciano , un acuerdo entre Esquerra Republicana (ERC) y Convergència i Unió (CiU) sobre la misma cuestión ha provocado un serio enfrentamiento de dichos grupos con el PSC-PSOE. En concreto, dicho acuerdo consiste en añadir la frase «En virtud de la actualización de los derechos históricos de Cataluña se incorpora a a la Generalitat..." a varios artículos que hacen referencia a competencias.
En ambos casos debemos preguntarnos a qué derechos históricos se aluden con tanta alegría. O dicho de otra manera, cuándo paramos el reloj histórico. Resulta evidente que todos los nacionalismos lo detienen cuando más les interesa sin caer en la cuenta que las estructuras políticas y sociales, en un momento o en lugar concreto, quedan explicadas por las condiciones históricas del momento y del lugar. Convertir aquéllas en valores absolutos y suprahistóricos es un error monumental. El contenido práctico de estos absolutos como la igualdad, la libertad o los derechos civiles y políticos varían de un período a otro y, por tanto, no puede reclamarse para ellos una objetividad más allá del alcance de la historia. El problema no es tanto la utilización del reloj histórico como el intento mismo de levantar un punto de referencia concreto y concederle un valor absoluto con el que medir el presente.
En segundo lugar, conviene destacar el objetivo fundamental de estas propuestas, a saber, proteger «su» propiedad y evitar futuras reformas estatutarias que puedan recortar las actuales competencias. El pueblo, como soberano de su futuro, pasa a segundo plano cuando se corre el peligro de que aquél tome decisiones contrarias a las defendidas por los nacionalistas. Por contra, la «voluntad del pueblo» se convierte en el argumento fundamental cuando se postula la independencia. Esto tiene un nombre: cinismo."

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Publicado el 8 de Mayo, 2005, 1:00

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Escrito por José Cavero Periodista y leones ejerciente El Faro de Vigo - 25/04/05
Al cabo de un año del gobierno de Rodríguez Zapatero se han producido toda suerte de análisis y de balances. Desde luego, la oposición no ha resultado amable ni comprensiva con quien le arrebató el poder "en unas singulares circunstancias", como suele añadir para explicar lo que considera inexplicable. Faltaba el balance y análisis que Zapatero hace sobre cómo ve el comportamiento y la actuación de la propia oposición, y lo ha hecho, con apreciable enfado, en declaraciones al diario que en mayor medida defiende o coincide con las tesis gubernamentales, El País.
Zapatero, que en las últimas semanas se ve severamente vapuleado por un PP opositor que reitera las sospechas de que mantiene alguna clase de trato o entendimiento con los socios de ETA, Batasuna, y que eso le está impidiendo que afronte la ilegalización del PCTV-EHAK, es terminante, una vez más: "No ha habido ni hay ningún diálogo con personas que puedan representar a la extinta Batasuna. Batasuna no existe a la luz del derecho. No tiene sedes, su actividad está prohibida. Las personas no están privadas ni del derecho de sufragio activo, ni del derecho del sufragio pasivo, ni de la libertad de expresión, como consecuencia de la ilegalización de un partido. Hay que respetar el derecho, porque en una democracia lo que cuenta son las razones de derecho y no la razón de Estado". Dicho lo cual, arremete de manera implacable contra Rajoy y sus leales: "Jamás utilizaré el terrorismo en el debate partidista. El PP ha hecho de la política antiterrorista un capítulo más de la tarea de oposición. La verdad es que el señor Rajoy nunca tuvo especial atracción por el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Cuando yo lo propuse dijo que era un conejo que me sacaba de la chistera. El PP no podrá decir que ha apoyado al gobierno en la defensa del Estado de Derecho y de las libertades. El Pacto Antiterrorista sigue vigente y mantenemos la paciencia para que el PP entre en una vía de responsabilidad, de sensatez y buena fe", proclama.
Hay otra formidable andanada al PP de Rajoy cuando se plantea qué fue de la comisión que acordó crearse para abordar la reforma de los estatutos y el modelo de Estado: El PSOE acordó unos nombres para esa comisión y el PP no los aceptó, algo insólito en democracia. "Es uno de los mejores ejemplos de pérdida del sentido de la proporción y de falta de sensatez que, por desgracia, despliega a diario el PP", partido al que también reprocha "pérdida de rumbo profunda". Eso a pesar de que, como revela Zapatero, ha hablado con Rajoy en un año diez veces más de lo que Aznar habló con él en cuatro años de líder de la oposición. Luego se refiere a la futura situación que cabe esperar en Euskadi: va a haber un cambio enormemente positivo para la sociedad vasca, asegura. Tendremos en Euskadi un parlamento con una composición distinta y previsiblemente se abrirá un proceso de diálogo para el entendimiento de la gran mayoría de las fuerzas políticas vascas. Sería muy deseable que también el PP participara en ese entendimiento, añade.
Y hay también en estas declaraciones referencia a las próximas elecciones gallegas: será una buena ocasión para que los gallegos puntúen a su gobierno por los cuatro últimos años y decidan de la mano de quién quieren modernizar el país, dice ZP.

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Publicado el 8 de Mayo, 2005, 1:00

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Escrito por Carlos Jiménez Villarejo ex Fiscal Anticorrupción

El Periodico de Cataluña -22/04/05


El Consejo de Guerra permanente número 2 de Valencia juzgó y condenó, en 1941, a dos personas por delito de adhesión a la rebelión. El 19 de febrero dictó sentencia condenándolas a la pena de muerte, que fue ejecutada el 5 de abril. Veintidós años mas tarde, el 18 de abril de 1963, el Consejo de Guerra de la Primera Región Militar condenó a Julián Grimau, comunista, a la misma pena, siendo fusilado horas después.

Son dos de las incontables sentencias dictadas por los tribunales militares franquistas. Pero ambas tienen una especial significación. En los dos casos los familiares de los asesinados, ya en democracia, acudieron a la jurisdicción ordinaria solicitando la nulidad de las sentencias.

La razón era obvia. No fueron juicios justos, los acusados habían padecido una total indefensión y era evidente la ausencia de imparcialidad de los militares que formaban esos tribunales. Esos consejos de guerra, como todos, sacrificaron los principios y garantías, de inspiración liberal, en aras de la "rapidez y ejemplaridad" del procedimiento militar.

En todos los procesos incoados contra republicanos y demócratas, la jurisdicción militar actuaba como un instrumento de la dictadura para su represión y exterminio. Una jurisdicción militar instituida en el bando de guerra de 28 de julio de 1936 y mantenida por sucesivas disposiciones legales. La débil expectativa generada por la Ley de Orden Público de julio de 1959 se desvaneció por otro decreto de septiembre de 1960 que mantuvo la vigencia de las normas inmediatamente posteriores a la Guerra Civil y, por tanto, la continuidad de los tribunales militares.

Frente a lo que es una evidencia histórica, aquellos familiares reclamaban justicia. La respuesta de los tribunales, de la sala de lo Militar del Tribunal Supremo no ha podido ser más desalentadora. En los dos casos, han rechazado revisar las sentencias. Respecto del caso de 1941, el Supremo sostuvo el 13 de mayo del 2003 que la Constitución de 1978 no permite corregir las sentencias dictadas durante el franquismo, por los que llama "órganos jurisdiccionales". El Tribunal admite como ordenamiento jurídico entonces vigente el bando declaratorio del estado de guerra de 18 de julio de 1936 cuando ya es evidente que no hubo declaración del estado de guerra sino un golpe militar contra el Gobierno legítimo de la República. En coherencia, el Supremo entiende que los consejos de guerra de 1941 aplicaban el "derecho vigente" como si se tratara de un ordenamiento dotado de legitimidad democrática.

En el caso de Grimau, la sentencia del 30 de enero de 1990, fue idéntica, aunque concurrían en el tribunal militar circunstancias que hacían aún más patente su ilegalidad. El ponente no era licenciado en Derecho ni pertenecía al cuerpo jurídico militar, manifiesta irregularidad que también se dio en otros consejos de guerra. Pero en este caso el presidente del tribunal disintió de la solución adoptada y emitió un voto particular a favor de la nulidad de la sentencia que condenó a Grimau. Ello le llevo a consideraciones como estas: "la condena de Julián ha de reputarse inexistente", fue un "acto estremecedor para la conciencia jurídica", más que una sentencia era una "apariencia de sentencia". Aquella muerte, continuaba, "no fue el desenlace de un proceso, fue un acto despojado de todo respaldo jurídico; un hecho máximamente reprobable por su absoluta contradicción con el Derecho".

Ante estas dos resoluciones, puede afirmarse que el derecho a la tutela judicial efectiva frente a los tribunales franquistas ha sido completamente estéril. Pero, mientras tanto, continúan conservando validez jurídica los procesos y las sentencias que condenaron, como si de delincuentes se tratara, a miles de demócratas. Es hora ya, en pleno proceso de recuperación de la memoria histórica de las víctimas del franquismo, de que "el reconocimiento y satisfacción moral" de las mismas incluya la declaración de nulidad de todas aquellas sentencias porque eran nulas de pleno derecho.

Ya no se puede plantear que las personas condenadas, sus familiares u otras organizaciones deban recurrir a los tribunales, por mucho que se simplifiquen los trámites procesales, para solicitar la revisión de las sentencias. El Gobierno debe corresponder a ese derecho histórico de las víctimas arbitrando las formulas jurídicas precisas para declarar, de oficio, la nulidad de esas sentencias. Se ha intentado infructuosamente en diversas ocasiones. No basta con declarar ilegítimo y condenar el golpe militar de 1936. Hay que reparar el inmenso daño causado a los que sufrieron la feroz represión de la dictadura.

Cuando parece acabarse con la simbología franquista, éste debe ser uno de los objetivos prioritarios de la Comisión Interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra civil y el franquismo.

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Publicado el 29 de Marzo, 2005, 0:00

Escrito por Jose Alvarez de Paz.Abogado. Fue miembro del Parlamento Europeo

TUVE ocasión de participar en interminables debates, en Bruselas y en otros foros europeos, sobre el futuro del mundo rural, debates donde reinaba siempre la unanimidad, es más, igual que en la comisión abierta en Fuensaldaña para hacer frente al problema más difícil de nuestra Comunidad- «hagamos una comisión», dijo el sabio cuando no vio otra salida mejor,- el único atasco consistía en la imposibilidad de ponerse de acuerdo sobre quien era más rural que el otro. En todo lo demás había consenso, otra cosa es que el mundo rural se enterase, la verdad es que en todas partes se han seguido cerrando pueblos, cercenando oportunidades, regateando recursos, haciendo bueno aquello de «quien bien te quiere te hará llorar».

El mundo rural es contemplado desde la instituciones comunitarias como una reserva a proteger, una de las señas de identidad irrenunciables, enunciando siempre como primer objetivo fijar la población. Acto seguido, se escatiman los recursos, se ignoran los objetivos de los programas y se concentran las actuaciones-esponja en núcleos urbanos definidos como depredatorios y parasitarios, desertizadores de su entorno . «La llanura está triste y solitaria/la ciudad se la come». El ejemplo más próximo de esta política lo tenemos en los «fondos miner», que igual sirven para restaurar catedrales que para montar una gran cafetería en el Campus universitario, mientras las escombreras siguen ardiendo en los pueblos exmineros y la desertización avanza imparable, hasta el punto de que el Obispado de Astorga anuncia la supresión de dos de sus seis arciprestrazgos en el Bierzo, debido, en gran medida,«a la disminución poblacional en la mayoría de las zonas».

El programa Internet Rural, fruto de un acuerdo entre el Ministerio de Agricultura, la Federación Española de Municipios y Provincias y la entidad Red.es nació preñado de buenas intenciones, pero sólo cuatro de los 44 municipios elegidos lo tienen instalado, aunque debería estarlo ya el año pasado. Las prisas y el mundo rural no son compatibles, ya lo dijo Durao Barroso, conocido por por haber llevado la economía de Portugal al furgón de cola de Europa.

La cohesión social puede esperar, dijo el presidente de la Comisión, olvidando sus raíces cristianas, en vez de recordar aquello de «misericordia quiero y no sacrificio». Tendrán que seguir esperando, en algunos casos sin luz eléctrica. En los demás casos, el último que salga, que apague la luz.

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Publicado el 29 de Marzo, 2005, 0:00

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Escrito por Isabel Vazquez Mijares

Democracia -11/03/05

Grian, en su libro "La Rosa de la Paz", establece: "No existe patria que merezca la ofrenda ni el sacrificio de una sola vida humana". La patria, ese sueño arrogante de grandezas, el delirio colectivo de quienes necesitan sentirse distintos, no justifica la entrega del bien supremo que el ser humano posee: la vida.
Las aves nunca supieron de fronteras para extender sus alas en el vuelo. Ni la tierra ni las aguas de los ríos distinguen entre sangre de patriotas o de invasores. Hoy, en el primer aniversario del horrible atentado en Madrid, este drama nos parece innecesario y absurdo. Es como una pesadilla interminable de la que no pudiéramos despertar.
Muchos no queremos creer que la naturaleza humana es, por sí misma, violenta. Cada vez somos más quienes pensamos que existe un remedio para nuestra especie. Si el 11 de marzo ha de servir de algo positivo, ha de ser para reafirmarnos en nuestro propósito de construir un mundo mejor, en el que desaparezcan para siempre la violencia y la guerra, la miseria y la injusticia. Ha de servir para hacernos tierra de cultivo de semillas de paz; y lugar de encuentro con hermanos de otras religiones y culturas.
La paz es posible. Y sólo una determinación fuerte para desterrar la violencia nos puede llevar a un mundo en el que el mayor bien sea la vida. A ella debemos darle la prioridad que tiene, por encima de cualquier otro valor político, filosófico, económico, religioso...
Sólo así este drama del 11- M dejará de ser en vano.

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Publicado el 6 de Febrero, 2005, 0:00

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Escrito por Soledad Gallego-Diaz
EL PAIS – 03/02/05

El Congreso de los Diputados acogió ayer muy buenos discursos políticos. En calma, sin el alboroto que ha caracterizado otras sesiones mucho menos importantes, los parlamentarios asistieron a un auténtico "debate de principios", formulado con modos serenos, perfectamente compatibles con posiciones de gran firmeza. Se suponía que era el día del lehendakari, Juan José Ibarretxe, pero fue realmente la tarde de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy.
El presidente del Gobierno y el jefe de la oposición rechazaron la propuesta nacionalista vasca con pareja decisión, pero con dos discursos muy diferentes, magníficamente trabajados y conectados con las dos diferentes líneas políticas que representan. Zapatero, que tiene la responsabilidad de gobernar, construyó un discurso de rechazo firme, pero también lleno de confianza y de seguridad en que es posible encontrar una solución. Rajoy, en la oposición, no ofreció ninguna salida al lehendakari sino que optó por un gran discurso conservador (y democrático), lleno de su personal ironía, que conectó inmediatamente con su grupo y que le reforzó, sin duda, ante su electorado.

Y, por detrás del debate vasco, empezó a asomar ayer mismo el futuro debate catalán. Sobre todo, de mano del portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya, Joan Puigcercós, cuyo discurso provocó probablemente más inquietud en las filas socialistas que el propio del lehendakari. "Ya avisamos", dijo Puigcercós, "no permitiremos que ustedes, los miembros de la izquierda española y de los miembros de la españolísima derecha, se reúnan y nos digan al Parlamento de Catalunya lo que podemos incluir y lo que no en la reforma estatutaria".
Quedó claro desde el principio que Puigcercós no tenía el menor interés en el proyecto de Ibarretxe: estaba hablando "de lo suyo" y anunciando su apuesta: "esta legislatura representa el umbral de un cambio en el modelo de Estado".

Curiosamente, las palabras iniciales del lehendakari Ibarretxe en defensa de su plan sonaron menos inquietantes casi que las de Puigcercós. Quizás porque Ibarretxe dio más bien la impresión de estar superando un trámite engorroso.
El lehendakari, que llegó arropado por un numeroso grupo de personalidades vascas y ocupó un escaño en un lugar ciertamente incómodo (frente a los fotógrafos), dio por supuesto que todos los diputados conocían el contenido del proyecto y no se molestó en explicar ninguna de sus propuestas: se ajustó además, escrupulosamente, a sus 30 minutos de discurso.
Se trataba, simplemente, de dejar claro, cara a las próximas elecciones, que Zapatero y Rajoy impedían que se formara una comisión mixta Parlamento vasco-Parlamento español para negociar la puesta en marcha del plan. Formuló, eso sí, una frase que probablemente se volverá a oír mucho en la próxima campaña electoral vasca: "el derecho a decidir, la obligación de pactar". Sobre todo, el lehendakari dio la impresión de creer sinceramente que existe "una oportunidad histórica" y que él es la persona llamada a concretarla, algo que despierta inquietud hasta en algunos de sus propios acompañantes.

Rodríguez Zapatero se esforzó, desde el primer momento, en "normalizar" la sesión, despojarla de sentido dramático y en ofrecer seguridad y sensatez. Su discurso comenzó con la frase "si vivimos juntos, decidimos juntos": la relación del País Vasco con el resto de España no la decidirán los vascos, ("la mitad de los vascos", precisó) sino "todos los vascos y todos los españoles". Ése fue el "núcleo duro" de su mensaje.

Zapatero habló mucho más de libertad que el lehendakari. De libertad y de democracia y del respeto a la ley como el gran descubrimiento de los pueblos para organizar la convivencia. Aludiendo a la reiterada mención del siglo XIX y a la pérdida de derechos forales históricos que había hecho el lehendakari, le recordó que en este mundo "demasiada gente, mirando a generaciones pasadas, ha arruinado el futuro de generaciones presentes". El presidente del Gobierno también habló de "una oportunidad", pero para empezar a discutir en Euskadi un nuevo proyecto de reforma del Estatuto que responda a la idea de la España plural, pero que sea capaz de concitar el apoyo de una mayoría más amplia de vascos.

Rajoy también aludió al respeto por la ley, pero no en términos generales sino en relación con una posible convocatoria de referéndum por parte del Gobierno vasco. "No cabe libertad fuera de la ley", le advirtió a Ibarretxe. Todo su discurso tuvo un cierto tono mordaz: "Recibimos un documento que equivale a una declaración de independencia, y yo me pregunto: ¿cuál es nuestro papel? ¿Se nos informa?, ¿se nos consulta?, ¿se nos advierte?, ¿se nos amenaza?".
Rajoy arremetió contra los pretendidos y mitológicos derechos de pueblos "metafísicos" y recordó que con la democracia contemporánea nació el individuo como único sujeto de derechos y deberes. E ironizó con "el viento de la historia que se llevó los vestigios del Ancien Régime". Cuando se sentó, los diputados populares le ovacionaron puestos en pie.

Al final de la noche, la imagen de Juan José Ibarretxe dejaba traslucir una cierta irritación y cansancio. Su plan ha quedado rechazado de plano. La iniciativa está ahora en su campo, pero no es fácil vislumbrar la salida. "Ahora, cuando pasen las elecciones, habrá que pensar otro camino", reconocía uno de sus acompañantes.
Otro, por el contrario, se negaba a aceptar que el plan esté muerto. "Dependerá del resultado de las elecciones vascas", aseguraba. Nadie había dejado de tener presente ni un segundo esa convocatoria electoral. Desde luego, no Ibarretxe.

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Publicado el 6 de Febrero, 2005, 0:00

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Escrito por Eduardo Haro-Tecglen . Es escritor y periodista. Fué director de "Tiempo de Historia" y subdirector de "Triunfo"

EL PAIS - 03/02/05

El comité de sabios emite un plan, que será ley, para revolver la pesadilla de la televisión española. "Sabio" es una traducción viciosa de "sage": prudente, experto, o con la edad suficiente para la experiencia en el tema que se les consulta. Pero ni están todos los que son ni son todos los que están, hay en él verdaderos sabios y los hay falsos.
Por lo que se sabe, su plan consistiría en que la inmensa deuda de 7.500 millones de euros la pagara el Estado; que el Estado siguiera subvencionándola multiplicando por diez: del 5% al 50%; y que la publicidad sufriera recortes: nueve minutos por hora en vez de doce. Aparte del fastidio que me supone pagar lo que dilapidaron o malgastaron los que la dirigieron desde que se fundó hasta nuestros días, a los que no se puede obligar a reintegrar, y de la molestia continua de pagar también la subvención anual de su presupuesto a cambio de la reducción de un tercio de la publicidad, no veo que las ilustres personas se ocupen del contenido.
Quizá aparezca en el informe cuando se conozca entero: de momento, veo que habrá un canal "malo", el primero, "dirigido a un público amplio", y uno "bueno", para "segmentos demográficos minoritarios". No veo tampoco -insisto en que el informe no se ha hecho público- cómo se va a despolitizar. Nació política en España: política franquista. Y fue política en toda Europa.

La idea de arrasar totalmente las instalaciones de RTVE es, naturalmente, un disparate, aun con la promesa de que se construiría una nueva y libre. Saldría igual, y continuaría con el tufillo amargo y el olor de cirio que le infundió Arias Salgado, que de todos los hombres del franquismo parecía el menos indicado para fundar una televisión.
Borrarla definitivamente y dejar solas y libres a las emisoras privadas parecería una concesión al capitalismo, lo cual es ingenuo porque el capitalismo no suplica ninguna concesión. Por otra parte, no estoy seguro de que ésta es precisamente la televisión que España merece: la idea de que atonta al pueblo es completamente inversa: el pueblo -o lo que hay en su lugar: la gente- atonta a la televisión, y está atontada previamente por la extensa incultura dirigida.
No sé; de momento hay que esperar que el plan se conozca entero: después, ver cómo se adapta a la vida real, cómo funciona, cómo cambia si cambia el Gobierno, que es el Estado.

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Publicado el 9 de Enero, 2005, 0:00

Escrito por Inmanol Zubero, es profesor de Sociología de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) y secretario de la plataforma Aldaketa-Cambio por Euskadi.
El Pais – 04/01/05

No era fácil en la última mañana del año 2004 desprenderse de la sensación de que algo se ha roto definitivamente en nuestro país. Algo muy importante, que va (que iba) mucho más allá del balance de transferencias, del cálculo de cupos o del nivel de autogobierno. Algo de complicada objetivación y, por ello, de difícil valoración contable; pero algo fundamental, pues era lo único que nos constituía como polis vasca.
En su última sesión, el Parlamento vasco dijo sí al plan Ibarretxe y, con ello, dijo no al Estatuto que hasta ahora nos había reunido. Lo hizo posible una improbable coalición de ideales, intereses y desatinos. PNV y EA han apoyado una propuesta que, de no haberse aprobado, hubiera conformado su programa en las ya próximas elecciones; EB ha dicho sí en Vitoria a lo mismo que IU dirá no en Madrid; y Sozialista Abertzaleak ha dicho sí y no a la vez, advirtiendo de su voluntad de decir no, y sólo no, tan pronto como la propuesta de nuevo Estatuto Político pase del "nuevo modelo de relación con el Estado español" recogido en el preámbulo a la "asociación al Estado español" de su artículo 1. Ingeniería política con label vasco y Q de quebradura. Aquella raya en la arena dibujada en Lizarra, que fue provisionalmente borrada por la marea de la violencia, ha vuelto a trazarse de nuevo: el nosotros vasco es hoy, más que nunca antes, un "nosotros dos". Aquellas que debían ser instituciones de todos, el Parlamento y la Lehendakaritza, han sido el escenario y el ejecutor de esta vivisección.

En consecuencia, no es fácil, cuando me siento ante el ordenador, dejar a un lado la preocupación. La lectura de la prensa no ayuda demasiado a reconducir estas ominosas sensaciones. "A muchos se les puso cara de tsunami", publica la última de Deia. "Tsunami en el Parlamento Vasco", titula Mariano Ferrer su artículo de El Mundo. "Se removieron los cimientos" dicen en Gara. Tan excesiva analogía, si tenemos en cuenta la tremenda destrucción del maremoto de Indonesia, no deja sin embargo de tentar al comentarista. Si allí el terremoto desplazó el eje de rotación del planeta Tierra, aquí se ha desplazado el eje de rotación del planeta Euskadi.

Sólo me tranquiliza la reacción templada del PSE y del Gobierno de Rodríguez Zapatero. Y es que a partir de ahora debemos evitar, más que nunca, que el proceso que se nos avecina pueda hacerse pasar como un enfrentamiento entre "La Soberana Voluntad de los Vascos y las Vascas Representada por el Parlamento Vasco" y "Madrid". Si algo ha provocado la solipsista estrategia soberanista es la disolución del sujeto político vasco. A pesar del resultado final, todo el mundo ha podido ver cómo 35 parlamentarios vascos argumentaban su oposición a la propuesta: el 46,6% del Parlamento; el 47% si contamos sólo los votantes efectivos; el 43% si descontamos esos tres votos negativos de SA. Sin fallos técnicos ni errores humanos que encubran la voluntad real de los votantes. No son la mayoría, pero son muchos. Así pues, muerto el Estatuto que constituía la polis vasca, que nadie pretenda representarla en exclusiva.

A partir de ahora, habrán de permitir que muchos ciudadanos vascos no nacionales expresemos pacífica y democráticamente nuestra desafectación hacia el proceso que ahora inician y hacia el objetivo que persiguen (si logran que las cuatro patas en que se sostiene caminen al unísono). Hablo de desafectación, que no de desafección (mala voluntad) ni de defección (separación desleal de una causa común), actitudes estas últimas que han caracterizado la relación del nacionalismo vasco con el marco de derechos y libertades que nos ha permitido a todos construir Euskadi y a ellos gobernarla.

Hablo de desafectación; es decir, de considerar que el proyecto de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi nace radicalmente desvinculado de cualquier uso común y de actuar en consecuencia. No es nuestro proyecto. Hemos de decirlo aquí, en Euskadi. Alto y fuerte. Aquí. Nosotros, los ciudadanos vascos no nacionales.

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Publicado el 30 de Diciembre, 2004, 0:00

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Escrito por José Saramago
El País - 29/12/04
No volveremos a ver la melena blanca de Susan Sontag, no escucharemos nunca más su voz fuerte y a la vez aterciopelada, no encontraremos en los periódicos los artículos de análisis, de crítica y también de protesta e indignación que nos aseguraban que la honradez intelectual seguía obstinada en no ser una mera conjunción de vocablos.
Tampoco sus novelas y ensayos luminosos tendrán continuación. Ahora mismo los Estados Unidos deberían de estar de luto si el luto cívico fuera, hoy por hoy, en este país, compatible con la atmósfera perversa y enrarecida que el poder da a respirar a la mentalidad de sus ciudadanos.
Susan Sontag "bailaba con lobos", ella misma era una loba, y a veces ululaba de desesperación porque el dolor no se acaba en el mundo, porque la guerra no se acaba en el mundo, porque lo humano tarda en llegar y lo inhumano nos va calcando a los pies todos los días y en todos los lugares. Adiós, Susan, no volveremos a vernos.
Te voy a echar de menos, te lo aseguro. Tú ya eres, según el tópico manido, una "pérdida irreparable". Mañana comenzaremos a saber mejor hasta qué punto.

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Publicado el 24 de Diciembre, 2004, 0:00

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Escrito por Soledad Gallego Díaz
El País - 24/12/04

Un autor francés del XIX creía que uno de los males de la época moderna era que quizá se dicen menos tonterías de las que se imprimen, pero que son ésas las que van pasando de boca en boca. Algunos personajes públicos españoles padecen exactamente ese problema. La confusión es especialmente frecuente cuando se trata de asuntos dados al tópico y el exceso poético, como la patria o la afirmación nacional. El patriotismo, como se sabe, es para unos una expresión de amor y para otros "una superstición artificialmente creada y mantenida a través de una red de mentiras y falsedades", (Emma Goldman). Sea como sea, está claro que es cosa fácil de llevar a la hipérbole.

La temporada pasada ha sido muy propicia al amor y al exceso y muy antipática para los seguidores de la vigorosa señora Goldman. El patriotismo, catalán, español o vasco se empeñó en perseguirles y en obligarles a escuchar himnos y declaraciones de enfervorizado entusiasmo, a vislumbrar futuros escenarios llenos de banderas, desfiles y gloriosas Odas a la nación (a variadas naciones), capaces de escalofriar a lo que empieza a convertirse ya en un desdichado, y seguramente reducido, grupo de agnósticos nacionales (entendiendo como "agnosticismo nacional" la actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de la idea de patria e identidad nacional y de lo que transciende la experiencia). Igual que al agnóstico religioso le resulta tan ajena la idea de Dios de los católicos como la de Alá o la del Cristo Adventista del Séptimo Día, así al agnóstico nacional le produce la misma frialdad la idea de la Patria que la de la Nación o la Comunidad Nacional.

La verdad es que, en España hoy día parece que la única actitud política digna de reprobación unánime, e incluso, de acoso, es la de quienes se declaran contrarios a analizar la realidad desde supuestos patrióticos e identitarios y sólo se interesan por la estructura funcional del Estado. Quienes se muestran horrorizados ante la posibilidad de que sus hijos se aprendan de memoria (¡y canten!) el prólogo (declaración proclamatoria, lo llama Pascual Maragall) de un Estatuto (cualquier estatuto), como se hubieran quedado pasmados ante la idea de tener que aprender ellos mismos el prólogo de la Constitución de 1978 (que ni tan siquiera está en verso).

Es posible que sólo se trate de "declaraciones impresas" y que no tengan mayor importancia. Quizá ni tan siquiera tengan que ver con el patriotismo español, catalán o vasco y se relacionen más con el patriotismo norteamericano que tanto se admira, y que a veces caricaturizamos injustamente, creyendo que se manifiesta en colocar banderas en la solapa, escuchar los himnos con la mano en el corazón o aprender de memoria el inicio de su Declaración de Independencia (que, todo sea dicho, es una maravillosa pieza de literatura política del siglo XVIII).

Quizá no habría que imitar tanto esa parafernalia y sí mucho más recordar que Estados Unidos es un Estado federal en el que cada uno de los Estados miembros dispone de una amplísima lista de competencias, particularidades y rasgos propios, escrupulosamente respetados por el Gobierno federal y por los Gobiernos estatales sin que, al mismo tiempo, nadie crea que existe riesgo de desunión ni se le ocurra mencionar al Ejército de Abraham Lincoln como garante de algo.

Pero si para acudir en defensa de los agnósticos hace falta citar a políticos y literatos de siglos pasados, quizá fuera más lógico recordar textos autóctonos. En Cataluña, por ejemplo, hay una riquísima literatura de izquierda no nacionalista, ni tan siquiera catalanista, que hablaba y escribía en su lengua propia (catalán o español) pero que no cantaba ningún himno nacional, ni español ni catalán. Es decir, recobrar la historia y recordar (como hizo Santiago González en El Correo) que junto a Lluís Companys, la Gestapo entregó también a Franco al periodista y diputado socialista Julián Zugazagoitia, que fue igualmente fusilado, sólo que en Madrid y, en contra del aclamado ejemplo de Companys, sin gritar vivas a nadie ni a nada, ni a España ni a Euskadi ni a Cataluña. Ni tan siquiera a la República.

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Publicado el 24 de Diciembre, 2004, 0:00

Escrito por Ignacio Sotelo
El País - 24/12/04

La comparecencia de doña Pilar Manjón ante la Comisión parlamentaria del 11-M ha puesto en evidencia a la clase política, al dejar patente la enorme distancia que la separa de la sociedad que dice representar. El haberse encerrado en un mundo propio, en el que prevalece una fuerte endogamia, sin apenas comunicación con el exterior, tal vez explique el que muestre un nivel intelectual y moral muy inferior a la media. Es algo que, lejos de ser exclusivo de España, se observa desde hace bastante tiempo en otros socios de la Unión. En 1992, los sociólogos Erwin y Ute Scheuch publicaron un libro, que produjo entonces un cierto revuelo, sobre los motivos por los que en los partidos ascienden los menos capaces, que, al carecer de alternativas en la vida civil, suelen destacar por su fidelidad y constancia; o los más inmorales, que, formando a menudo clanes cerrados, saben recurrir a todas las artimañas para promocionarse.

En las encuestas, los políticos son el grupo con más baja credibilidad, hasta el punto de que el ciudadano europeo considera que mentir es parte integrante de la naturaleza del político. Así como Felipe González y los suyos siguen negando hasta el día de hoy que incluso los condenados por sentencia firme tengan algo que ver con los GAL, o con el uso indebido de los fondos reservados, José María Aznar y los suyos niegan la evidencia de que entre el 11 y el 14 de marzo trataron de desinformar a la opinión pública, al insistir en una "línea de investigación de ETA" que no pudo existir por faltar hasta el indicio más insignificante en que basarse, tratándose en el mejor de los casos de una opinión favorecida por los antecedentes y por el deseo vehemente de que así fuese, pero que se desvaneció, a más tardar, la noche del 11 de marzo.

Tan proclive es el político a mentir que termina creyendo sus propias mentiras. La antigua República Democrática Alemana se derrumbó como castillo de naipes, al actuar los dirigentes como si fuera verdad la propia propaganda. La mayor parte de la población era consciente de que a la mayor brevedad había que llevar a cabo reformas, menos la gerontocracia gobernante, convencida de que para salir del atolladero bastaba con las viejas políticas.
También el ex canciller Kohl estaba tan persuadido de las virtudes milagrosas del capitalismo que eliminó de un plumazo la economía estatalizada, aun al precio de arrasar toda la infraestructura industrial, porque en poco tiempo las fuerzas del mercado producirían una prosperidad generalizada. Hasta tal punto se tiene asumido que el político miente (aunque a menudo más bien se autoengaña) que en las democracias más curtidas se expulsa inmediatamente de la vida pública al que se le pille en una mentira: en pro de la credibilidad del sistema, lo menos que habría que pedir es que no se note cuando miente.

No quiero caer en el discurso fácil, con sus ribetes demagógicos, contra los políticos y los partidos, pero averiguar el porqué de este desfasamiento entre la clase política y la sociedad es de tal importancia -nos jugamos el futuro de la democracia- que con el fin de proponer algunas medidas que pudieran servir de correctivo, no puedo menos que traerlo a la plazuela pública que es el periódico, pese a que en un artículo no quepan más que unas primeras impresiones sobre un tema que la sociología ha elaborado con gran detalle partiendo de una enorme copia de datos.

La primera causa que salta a la vista del aislamiento creciente de los partidos en relación con su entorno social se debe a que el modelo de partido de masas que introdujo el movimiento obrero hace poco más de un siglo, reproducido después de la II Guerra Mundial por la democracia cristiana y los partidos populares conservadores, está por completo superado, aun cuando todos hacen como si estuviera vivo, al no haber tenido descendencia. El partido de notables, propio del siglo XIX, sin duda encajaría mejor en las estructuras oligárquicas de estas organizaciones, pero es inaceptable en el mundo de hoy. Los modelos de que disponemos ya no empalman con la sociedad actual, pero no tenemos otros con que sustituirlos, de modo que los partidos queden obsoletos en un sistema político que gira en torno a ellos.

A esto se añade como segunda causa que la confrontación ideológica ha perdido contenido y fuerza y, pese a que siga siendo el factor principal de adhesión, cuenta cada vez menos la línea divisoria entre derecha e izquierda. Además, tercer factor, cada vez resulta más difícil encontrar un quehacer para los que a lo largo del siglo XX han pasado de militantes a simples afiliados, para terminar hoy de comparsas. Sin función específica, el afiliado es en el fondo una carga para los dirigentes que, aparte de utilizarlo como público jaleante, no saben qué hacer con él.
En estas circunstancias se hace muy difícil, no ya penetrar en la sociedad, sino incluso conservar a los afiliados, con excepción de aquellos tan ingenuos como para creerse los mensajes ambiguos o contradictorios de los partidos, o que buscan entretenimiento y compañía (la mayor parte de los afiliados pasan de los cincuenta) o bien, y éstos son los menos, pretenden hacer carrera política. Al fin y al cabo, sólo cabe dedicarse a la política -y no faltan los que tienen auténtica vocación- perteneciendo a un partido. Ahora bien, los que emprenden este camino saben que han de comportarse de tal forma que puedan ser cooptados desde arriba. Lo usual es vincularse a un clan interno que capitanea algún político en la cúspide, con lo que la carrera personal depende de la del jefe elegido.

Desde el interior de los partidos difícilmente cabe conectar con la sociedad, y si alguno lo consigue, podría incluso ser el hecho decisivo que impida entrar en una lista electoral. No se quiere a gente con un radio de acción propio. Los que se cuelan por vez primera suelen ser unos desconocidos, pero con el aprecio de los que mandan, lo que al final lleva a que aumente la distancia entre candidato y entorno social. Sea cual fuere su inmersión en la sociedad, va a tener escaño o no, según el partido que lo presente y el puesto que ocupe en la lista.

Cooptado desde las cúpulas de los partidos, se puede llegar al Parlamento sin el menor contacto con la sociedad, pero no se crea que en esta alta función de representar a la ciudadanía se le abran mejores oportunidades de conectar con la gente. Nuestros diputados no lo son de un distrito que los haya elegido y ante cuyos votantes sean responsables. Seguir figurando en la lista, en definitiva lo único que les importa, no depende de la relevancia social del trabajo efectuado, ni de las relaciones que como diputado haya podido establecer con su entorno social, sino sólo y exclusivamente de la opinión que de él tengan los jefes. Recientemente, un diputado de un Parlamento de un Estado federado, a una pregunta sobre un tema de educación, contestó diciendo: "Si les digo lo que pienso, pierdo mi puesto, y si les cuento lo que quisieran oír mis jefes, mi reputación".

En efecto, la única posibilidad de sobrevivir en política, una vez llegado al Parlamento, es permanecer callado a la espera de llegar un día a la cima. Ejemplo cabal de tan sabio comportamiento nos lo ha dado nuestro actual presidente del Gobierno. Pasó catorce años de diputado antes de ser elegido secretario general sin que se recuerde un discurso parlamentario que hubiera llamado la atención, ni una manifestación pública de lo que pensaba en las cuestiones en litigio dentro y fuera del partido. Por mi cuenta he averiguado que no acudió a la prisión de Guadalajara para la mascarada de la despedida de delincuentes convictos, lo que valoro muy positivamente, pero también cómo y en qué circunstancias se descabalgó de los guerristas, con parte de cuyos votos luego salió elegido secretario general.
Todo indica que supo moverse con inteligencia y discreción en el interior del partido, y la forma tan sagaz como se hizo con el poder revela que conoce muy bien sus entresijos, pero lamentablemente la ciudadanía ni de lejos barruntaba el tesoro que nos reservaba un futuro que nadie podía prever, y se encontró de sopetón con un desconocido del que nada se sabía, de modo que hemos pasado algunos años especulando sobre sus dotes. Claro que es muy distinta la imagen que obtenemos cuando seguimos a alguien en su ascensión que cuando se proyecta ya desde el poder. En el sitial todos parecemos más altos, más guapos y más inteligentes.

Empero, nadie puede reprochar nada al señor Zapatero, porque el diputado de base en nuestro Parlamento no habla, ni en Pleno ni en Comisión. Si ha llegado a formar parte de la lista por su prudente silencio, sabe que su deber es mantener el mismo respetuoso silencio en el Congreso. Recuerdo haber oído de niño en Radio París comentar a don Salvador de Madariaga que a los miembros de las Cortes de Franco se les llamaba procuradores, "porque procuran hablar sin conseguirlo". Valdría la pena comparar las no intervenciones de aquellos procuradores que destacaban por su silencio aprobatorio con la masa de los actuales diputados que pasan años en el hemiciclo sin poder estrenarse en el uso de la palabra.

En Parlamento y Gobierno en una Alemania reorganizada (1918), Max Weber escribe que "los parlamentos modernos son en primer lugar representantes dominados por la burocracia", la estatal y la de los partidos, pero únicamente pueden librarse de esta supeditación si cumplen su principal función, "seleccionar a las élites políticas". La política es lucha, y el político, a diferencia del burócrata educado en la obediencia, se distingue porque se atreve a romper los estrechos cauces que establecen las burocracias. Llama al Parlamento la palestra en la que ante la mirada atenta de la nación se combate con la palabra para así seleccionar a los más innovadores y audaces. No habrá que insistir en que el principio burocrático de silencio aprobatorio que rige en nuestros parlamentos constituye la negación misma del parlamentarismo.

Nadie negará que una de las preocupaciones dominantes de Zapatero desde que fue elegido secretario general, y que ha reiterado sin cesar desde que es presidente, es abrir Gobierno y partido a la sociedad. Uno no se libra de la impresión de que no deja de repetir a sus ministros y colaboradores un mismo consejo, abriros a la sociedad. El quid está en cómo lograrlo. Pues bien, no hay que cansarse de repetir que el camino que lleva a restablecer el contacto con la sociedad no pasa por tener en todo momento en la punta de la lengua la palabra ciudadanía, ni en promover a trochemoche referendos, ni en reunirse con las organizaciones no gubernamentales y preguntar a cada una lo que quieren. No consiste en escuchar un poco más, que siempre es bueno, aunque por esta vía muy pronto el Gobierno se vería desbordado ante el alud de demandas que se acumularían sobre la mesa. El único camino hacedero en una democracia parlamentaria es recuperar, en lo que todavía sea posible, la centralidad del Parlamento.

No se me oculta que la cuestión es de tanta envergadura como peliaguda y que, llegados al final, no cabe ni siquiera esbozarla. Permítaseme, no obstante, para terminar dos observaciones brevísimas. El primer paso imprescindible es una reforma del reglamento que facilite una mayor participación del diputado, de modo que el Parlamento pueda empezar a cumplir con la función principal de seleccionar a los líderes políticos. El actual presidente del Congreso, Manuel Marín, ha tomado la iniciativa para una reforma harto prudente que no encuentra demasiados apoyos en el grupo mayoritario. Una mayor agilidad parlamentaria favorece a la oposición, incluso la que podría formarse en el interior del propio partido, así que para el Gobierno de turno, que es el que tiene la mayoría, será siempre inoportuno emprenderla.

Pero de poco serviría una reforma del reglamento en la dirección debida si la cantera sigue siendo la misma. Lo esencial es una reforma a fondo de la ley electoral que haga posible que los candidatos se elijan por su presencia y reconocimiento social, y que directamente dependan del control de los electores, y no tan sólo de la fidelidad y obediencia a las cúpulas. Una reforma que acercara la sociedad a la clase política pasa por eliminar la provincia como distrito electoral, así como el sistema exclusivo de listas, sean éstas abiertas o bloqueadas.

Ni que decir tiene que la actual clase política no está dispuesta a suicidarse, abriéndose a la sociedad de tal modo que ésta tuviese algo que decir. Una voz como la de doña Pilar Manjón no la volveremos a escuchar en muchos años en el Parlamento y el discurso del "socialismo de los ciudadanos" se quedará en lo que es, mera retórica y, si Dios no lo remedia, seguirá creciendo el abismo entre sociedad y clase política.

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Publicado el 24 de Diciembre, 2004, 0:00

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Escrito por Luis Ignacio Parada
ABC - 24/12/04

Uno empieza a sospechar algo cuando le critican con la misma virulencia los hombres de la Embajada de Estados Unidos si pone objeciones a la política de Bush, y los de Rusia cuando censura la de Putin; si provoca la reticencia de las multinacionales cuando señala las aristas de la globalización y la del Tercer Mundo si apunta la responsabilidad de los sátrapas; cuando recibe amables advertencias de los nuevos ultraliberales sobre la oportunidad de defender algunas ideas o las conspicuas insinuaciones de los viejos marxistas sobre la conveniencia de silenciar otras. Uno empieza a creer que es un tipo raro cuando un centralista le recrimina su tolerancia con algunos intentos separatistas y un nacionalista le reconviene por su falta de sensibilidad ante alguna reivindicación histórica.

Los expertos del comité encargado de dar una solución al contencioso sobre la documentación de la Guerra Civil depositada en el Archivo estatal de Salamanca han recomendado al Ministerio de Cultura el traslado a Cataluña de los documentos que reclama la Generalitat: consideran justas y legítimas las razones que avalan la devolución. El problema está en decidir dónde quedan los originales y dónde las copias digitalizadas. Para unos se trata de reparar un atropello.
Pero con ese criterio se llega a la conclusión de que cualquier archivo es un expolio. Y a ver dónde se pone la frontera histórica. Para otros es necesario cerrar las heridas de una guerra sin abrir las trincheras de un nuevo expolio. Si a algún pardillo, que no sabe si hablar o callar, sólo se le ocurre preguntar a quién representan los expertos y cómo fueron elegidos sepa que le van criticar las embajadas de Estados Unidos y Rusia; las multinacionales y los sátrapas; los ultraliberales y los marxistas; los centralistas y los nacionalistas. Y se dará cuenta de que el día que consiga ser imparcial se habrá quedado sin amigos

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Publicado el 17 de Diciembre, 2004, 0:00

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Escrito por Soledad Gallego-Díaz
El Pais - 17/12/04

La pena es una de las pocas cosas que tienen todavía el poder de callarnos. Y no hay congoja mayor que la que describió William Shakespeare:

"La pena llena la habitación de mi hijo ausente

Yace en su cama, camina arriba y abajo conmigo,

Se pone su bella cara, repite sus palabras,

Me recuerda cada una de sus corteses maneras,

Llena el vacío de su ropa con sus formas,

Y entonces tengo una razón para sentir afecto por mi pena".

Han pasado nueve meses desde los atentados del 11-M y en las vidas de los familiares y amigos de quienes murieron la pena es, quizás, más honda que nunca. El miércoles todos pudimos compartir durante unos minutos ese dolor y esa rabia que son, en definitiva, lo más justo de esta terrible historia. Mucho más de lo que lo será nunca una sentencia, como decía D. H. Lawrence.

Afortunadamente, los miembros de la Comisión parlamentaria del 11-M rectificaron a tiempo su increíble decisión de pedir a los representantes de las víctimas que comparecieran a puerta cerrada. Pero por rápido que rectificaran, quedó la sensación de que el único testimonio que, de verdad, les daba miedo era, precisamente, el de los familiares de los muertos y heridos. Como si la condición de víctima y la pena invalidaran la experiencia y la capacidad de análisis. Esa extraña convicción, instalada sólidamente en nuestra cultura, de que quien sufre necesita de intermediarios para dirigirse a nosotros, de alguien que despoje cuidadosamente sus palabras de sentido y autenticidad.

La Asociación 11-M renunció a esos intermediarios y exigió una comparecencia directa. Hizo además algo magnífico: se dirigió a los comisionados, no a un interlocutor abstracto o indefinido. Interpeló a personas, no a grupos, y les habló de cosas concretas. El discurso fue extraordinariamente duro y detallado. Dijo cosas que probablemente convenía oír en voz alta: que los políticos tienen una irrefrenable tendencia a hablar de ellos mismos y para ellos mismos; que el terrorismo supone el uso cobarde y mezquino de la ciudadanía como arma de guerra; que los medios de comunicación no estamos nunca exentos de la obligación de la verdad y de la responsabilidad para evitar el uso comercial del dolor ajeno o que las víctimas, todas las víctimas, tienen derecho a ser oídas.

Pilar Manjón sentó el miércoles un gran precedente. Por su discurso, que demostraba que existe otro lenguaje, distinto del que emplean habitualmente los políticos y los medios de comunicación; y por su exigencia de participación, del derecho a concurrir en primera persona allí donde se trate de los hechos que dieron origen a su dolor.

La historia y la experiencia demuestran que es injusto, radicalmente injusto, creer que en las manos de quienes cometieron errores u omisiones estaba también la capacidad para evitar los atentados. Los que pudieron evitar la barbarie, según las palabras de Manjón, no fueron quienes cometieron esos errores, sino, precisamente, quienes la llevaron a cabo. Eso no impide, sin embargo, que se exijan responsabilidades a quienes, como consecuencia de esta investigación, se haya demostrado que no cumplieron con su obligación. Como dijo Pilar Manjón, "todos nos quedamos estupefactos al saber quiénes proporcionaron medios y cobertura a los asesinos" o "la escasísima dotación" de los servicios encargados de vigilar la amenaza del islamismo radical.

Los errores anteriores no deben ocultar tampoco los que se cometan después. Algunos, lamentablemente, lo serán por exceso. Otros, la mayoría, por defecto, como el caos burocrático que sigue persiguiendo a los heridos: "Es necesario un informe técnico de los programas sanitarios y del plan de salud mental que ustedes diseñaron. Sin embargo, les hemos visto homenajearse mutuamente y felicitarse por su éxito en congresos y declaraciones donde sólo se escuchan a sí mismos".

De eso se trata fundamentalmente, de eso hablan las víctimas, y los ciudadanos, de que se les escuche. Recordando siempre lo que dijo Stravinsky: "Escuchar exige un esfuerzo; oír únicamente no tiene ningún mérito. También oyen los patos".

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Publicado el 17 de Diciembre, 2004, 0:00

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Escrito por Reyes Mate
El Periódico - 17/12/04

La intervención de Pilar Manjón en la comisión parlamentaria que investiga el atentado del 11 de marzo en Madrid no es una más. Los balbuceos de los comisionados al testimonio de la representante de las víctimas señala no sólo el abismo que separa la palabra de las víctimas del discurso político, sino también, y sobre todo, la vacuidad de la forma de razonar que domina en la vida pública.

No es un asunto de tono, sino de contenido. Se engañan los políticos cuando, al ser preguntados luego por periodistas, señalaban el aspecto emotivo de la intervención de una madre doliente. El valor del testimonio no está en la emoción, sino en la revelación de un secreto.

La mirada de la víctima ve algo que escapa incluso al ojo del paseante más atento. Lo decía ella de una manera muy gráfica: mientras los demás estábamos petrificados en nuestras casas viendo imágenes del atentado, o algunos calculando los efectos electores del atentado, ellas andaban de un lado para otro buscando a sus seres queridos, acompañándoles en los hospitales o enterrando a los muertos.

Esa experiencia de una vida que gira entorno al dolor y a la muerte, mientras que para los demás eso era sólo un aspecto marginal, marca el territorio que sólo nos puede ser conocido por el testimonio de las víctimas.

En la genial película de Lanzmann, Shoah, sobre los campos de exterminio, hay una primera secuencia en la que un superviviente avanza por el verde prado de un idílico bosque hasta que se para en seco y dice: "Era aquí". Los demás no vemos más que césped y árboles. El ve el lugar de la cámara de gas. Y ese lugar de muerte forma parte física de ese bosque, aunque los demás no veamos nada. Si queremos conocer ese lado oculto de la realidad tenemos que recurrir a la mirada de la víctima. "Escúchennos. Somos las víctimas", decía ella.

Eso que llamamos civilización es un prodigioso andamiaje de ocultamiento de la realidad más siniestra. Nos hemos convencido entre todos de que el mundo debe funcionar al margen del costo humano y social que conlleva el progreso.

La vida tiene que seguir aunque algunos queden en las cunetas. Hemos construido teorías de la justicia al margen de las preguntas de los que sufren la injusticia. Tenemos miedo del sufrimiento a pesar de que, como decía Pilar Manjón, "no es contagioso". No contagia, pero sus preguntas desestabilizan, por eso conviene blindarse contra él.

HASTA QUE LA víctima se cuela en el sistema y habla, entonces, como en el caso del cuento El traje nuevo del emperador, resulta que el rey estaba desnudo y que la famosa comisión con su masa de documentos y horas de entrevistas poco tiene que ver con lo fundamental: hacer justicia a las víctimas, concretar lo que significa reconocimiento de la injusticia que se les ha hecho, y recordarlas de tal suerte que el crimen no se repita.

Frente a esa graves tareas la comisión, como decía Pilar Manjón, ha hecho política "de patio de colegio". Se peleaban por lo suyo, se reían de gracietas, ridiculizaban al rival o echaban el resto en probar tesis preconcebidas. Es verdad que no todos han hecho el mismo juego, pero nadie ha hecho un gesto suficiente de reprobación, nadie ha dicho basta.

La autoridad de la víctima no reside en un plus de información sobre el atentado --incluso puede que tenga menos--, sino en la riqueza de su mirada. Ven el mundo de otra manera. Nada más ajeno a esa mirada que las peleas partidarias sobre el resultado electoral. El sufrimiento, decía ella, une, es solidario y agradecido. No rivaliza entre víctimas ni establece un ranking entre víctimas de primera o de segunda.

Y no lo hace porque las víctimas están obligadas a tocar fondo al tener que vivir la vida como una ausencia. La comunidad de sufrimiento valora la vida como el valor más absoluto al que todos nos debemos y en el que todos nos encontramos. Cuando hablan de la dignidad de la vida desde la experiencia de la muerte saben de qué hablan, por eso pueden exigir diligencia en la búsqueda de errores, así como respeto al tratamiento periodístico de las desgracias vividas.

La sangre, que tan fácilmente se convierte en espectáculo o en negocio, puede ser para las víctimas un nuevo descenso al infierno de la desesperanza.

MÁS ALLÁ DE las críticas que ha dirigido a políticos, periodistas o jueces, lo que esconde su discurso es la exigencia de una nueva forma de hacer política: desde la compasión.

Todos sabemos que la sal de la política es el conflicto, la respuesta a los conflictos o problemas de convivencia propios de sociedades plurales y complejas. Lo que la víctima añade es que en esos conflictos no sólo hay problemas, sino sujetos humanos: detrás de una desigualdad hay seres humanos que padecen una injusticia, es decir, que sufren.

La mirada de la víctima es el anuncio de que el sufrimiento es la condición de toda verdad. Si la política quiere luchar contra el sufrimiento que subyace a los conflictos tiene que hacerlo un político compasivo. El impacto sobre comisionados y radioyentes que han tenido las palabras de Pilar Manjón se debe a que ha sabido decir algo originario, inmemorial, algo que está en la razón de ser de lo político, y que ella ha actualizado empujada por la fuerza que da el sufrimiento del inocente.

Pilar Manjón resumía su catálogo de reivindicaciones a la comisión con tres palabras: verdad, justicia y reparación. Que se esclarezcan los hechos para que no se repitan, que se haga justicia a las víctimas no sólo castigando a los culpables sino guardando memoria de las injusticias cometidas. Y reparación, "pero no económica --añadía--, sino moral porque el dinero no abraza ni consuela".

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